Anike

Tatuadore

Me llamo Anike y me identifico como una persona no binaria. En lugar de usar los pronombres ella o él, prefiero el neutro: elle. Nací en Barcelona hace 35 años y, desde muy peque, el dibujo se convirtió en mi mayor pasión. Mientras otros niños jugaban, yo pasaba horas creando, fascinade por la idea de que, algún día, podría dedicarme a pintar cuadros. Durante mi adolescencia, estudié Diseño Gráfico, aunque nunca conecté del todo con las herramientas digitales. Lo que realmente me inspiraba era el arte manual, y así fue como descubrí mi vocación por el tatuaje.

Paralelamente a mis estudios de ilustración, comencé a frecuentar el estudio Ngira Tattoo en Vilanova i la Geltrú. Allí no solo me hice mis primeros piercings, sino que tuve la suerte de conocer a los artistas y con solo 15 años, me ofrecieron un puesto como aprendiz. Fue entonces cuando empecé a tatuar, y para mi sorpresa, mi trabajo no solo me permitió crecer artísticamente, sino también sostenerme económicamente a una edad temprana.

Al principio, me apasionaron los estilos japonés, oriental y mis primeros diseños se basaban en ornamentaciones realizadas con la técnica del puntillismo. Con el tiempo, he ido definiendo mi propio estilo, fusionando elementos del ornamental como el tribal, los diseños orientales con las técnicas tradicionales del old school, que siempre me ha atraído por su simplicidad y fuerza visual. Aprendí el oficio de manera tradicional: mi jornada como aprendiz incluía atender al público, limpiar grips (parte del material de tatuaje), observar durante horas a mis maestros mientras trabajaban y preparar sus mesas y máquinas. Desde el principio, utilicé máquinas de bobina, una herramienta que, aún hoy, considero esencial para lograr líneas sólidas y duraderas.

Tras varios años trabajando en el estudio donde empecé, tuve la oportunidad de crecer aún más a nivel artístico y personal en Void Tattoo, en pleno centro de Barcelona. La influencia de la ciudad y la diversidad de su gente enriquecieron mi perspectiva. A los 20 años, decidí mudarme a la isla de Menorca,en las Islas Baleares, en busca de tranquilidad y calidad de vida. El contacto con el agua y la naturaleza se convirtió en una fuente constante de inspiración. Poco después, comencé a colaborar con el estudio La Vida Pirata Tattoo en Ciutadella, donde actualmente soy artista residente. Además, sigo vinculade a los estudios anteriores, visitándolos con frecuencia para trabajar y compartir conocimientos.

El tatuaje me ha permitido viajar y conocer lugares increíbles alrededor del mundo. He participado en numerosas convenciones internacionales en diferentes continentes: En Europa: Italia, Polonia, Bélgica y Moscú. En América: Canadá y Argentina. En Asia: Corea del Sur y Taiwán. Cada experiencia ha sido una oportunidad para crecer, aprender y compartir mi pasión con otros artistas del mundo del tatuaje.

Lo que más valoro de mi profesión es poder hacer lo que amo: ilustrar manualmente diseños —ya sean míos o de mis clientes— y ver cómo se convierten en obras que perduran de por vida, acompañando procesos y momentos vitales. Además, como persona del colectivo LGTBIQ+ considero fundamental visibilizarme como un espacio seguro para otras personas del colectivo, creando un ambiente inclusivo y respetuoso.

TRABAJOS REALIZADOS