Punto

Tatuador

Desde que tengo memoria he sido una persona inquieta. Siempre he sentido la necesidad de explorar cualquier disciplina artística que se cruzara en mi camino: diseño gráfico, graffiti, música, videoproyección, ilustración o producción musical. Nunca he entendido el arte como algo limitado a una sola herramienta; para mí siempre ha sido una forma de expresión que adopta distintas formas según el momento.

Estudié diseño gráfico y durante años trabajé desarrollando una visión muy marcada de la composición, la anatomía visual, el equilibrio de las formas y la narrativa gráfica. Paralelamente, el graffiti, la cultura underground y la música electrónica formaron una parte fundamental de mi identidad creativa. A día de hoy sigo vinculado a ese universo a través de mi sello musical, Subter Records, un proyecto que continúa alimentando mi manera de entender el arte y la creatividad.

Aunque el tatuaje siempre estuvo presente en mi horizonte, fue al conocer a Bea cuando realmente descubrí que podía convertirlo en mi camino. Lo que comenzó como curiosidad terminó convirtiéndose en una pasión y, con el tiempo, en una forma de vida. Desde entonces hemos construido juntos La Vida Pirata, un proyecto que representa nuestra forma de entender el tatuaje: libre, auténtica y profundamente personal.

Mi trabajo está especialmente enfocado al surrealismo oscuro, una estética que conecta de forma natural con todas las influencias que me han acompañado durante años. Me atraen las composiciones con carácter, las piezas que transmiten emociones, las imágenes que dejan espacio a la interpretación y los diseños que se alejan de lo convencional para convertirse en algo verdaderamente único.

Sin embargo, más allá de cualquier estilo, mi prioridad siempre es la persona que tengo delante. Me gusta escuchar, entender la historia detrás de cada idea y transformarla en una pieza que tenga sentido para quien la va a llevar. Cada tatuaje es un proceso creativo compartido, donde mi experiencia artística se pone al servicio de la visión del cliente.

Mi objetivo es simple: que cuando alguien salga del estudio lo haga sintiendo que lleva una pieza única, creada especialmente para él, y que dentro de muchos años siga mirándola con el mismo orgullo que el primer día. Porque al final, más que tatuar dibujos, lo que me apasiona es convertir ideas, emociones y experiencias en arte que acompañe a las personas durante toda la vida.

TRABAJOS REALIZADOS